miércoles, febrero 03, 2010
jueves, diciembre 24, 2009
jueves, diciembre 17, 2009
Nocturno
Esta es la noche.
Me ve arrastrar los pies
-un zorro famélico-.
La hierba susurra; cantan a los gritos
algunas estrellas.
Espero.
Se huelen los aullidos.
Nubes en los párpados,
Me enceguezco.
Un murmullo seco,
el perfume metálico
de sangre en los dedos.
Corre un secreto azul,
silencio.
De entre los árboles nace
polvo naranja, un velo.
No encuentro tu silueta.
Siento:
Ruido a lo que vibra,
ternura torpe,
perfume al sismo.
Te respiro.
Corre una brisa
y al oído,
me cuenta.
Horas inciertas, reconozco
tus manos. Tiemblo.
La marea repite tu nombre.
Cae en el pasto.
Lo aprendo.
En tu piel se esconde
el sueño de un conejo
-ya todo es celeste-.
Te miro,
duermo.
Me ve arrastrar los pies
-un zorro famélico-.
La hierba susurra; cantan a los gritos
algunas estrellas.
Espero.
Se huelen los aullidos.
Nubes en los párpados,
Me enceguezco.
Un murmullo seco,
el perfume metálico
de sangre en los dedos.
Corre un secreto azul,
silencio.
De entre los árboles nace
polvo naranja, un velo.
No encuentro tu silueta.
Siento:
Ruido a lo que vibra,
ternura torpe,
perfume al sismo.
Te respiro.
Corre una brisa
y al oído,
me cuenta.
Horas inciertas, reconozco
tus manos. Tiemblo.
La marea repite tu nombre.
Cae en el pasto.
Lo aprendo.
En tu piel se esconde
el sueño de un conejo
-ya todo es celeste-.
Te miro,
duermo.
jueves, noviembre 12, 2009
too cool for school

Ya tengo mis wayfarers, mis chupines y mi chaqueta de cuero.
Sólo me faltaba el blog de música under.
Et voilà! Ha nacido Head For Coke
piove.
Qué marcial el momento en que las gotas
se desploman contra el aslfalto.
Estruendo gris mercurio.
las luces del semaforo, una acuarela danzante.
Y la ventana de mi cuarto un espejo dormido.
¿De dónde vendrá esta alegría terrible,
la nostalgia por ciudades que no he visto?
Cómo recuerdo tus ojos tras estas cortinas húmedas.
Escucho tanto tu nombre cuando lo canta la lluvia,
como un mantra lejano, un eco pálido, a lo lejos.
Cuánto de abrazos pasados hay en la tormenta,
cuántas guerras, cuántas gargantas rotas.
Todas las camas se vuelven pequeños desiertos helados,
de tan solitario que es el perfume de la tierra mojada.
Cada mañana plateada espero despertar bañada en sol,
en rocío cálido, en cielos turquesa.
¡Daría todo por dormir sobre la hierba!
¡Daría todo por el canto de un gorrión!
se desploman contra el aslfalto.
Estruendo gris mercurio.
las luces del semaforo, una acuarela danzante.
Y la ventana de mi cuarto un espejo dormido.
¿De dónde vendrá esta alegría terrible,
la nostalgia por ciudades que no he visto?
Cómo recuerdo tus ojos tras estas cortinas húmedas.
Escucho tanto tu nombre cuando lo canta la lluvia,
como un mantra lejano, un eco pálido, a lo lejos.
Cuánto de abrazos pasados hay en la tormenta,
cuántas guerras, cuántas gargantas rotas.
Todas las camas se vuelven pequeños desiertos helados,
de tan solitario que es el perfume de la tierra mojada.
Cada mañana plateada espero despertar bañada en sol,
en rocío cálido, en cielos turquesa.
¡Daría todo por dormir sobre la hierba!
¡Daría todo por el canto de un gorrión!
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